Cartera Inversión Excel - Plantilla Gratis
Plantilla para seguir cartera, rentabilidad, aportaciones y distribución por activos en Excel, pensada para inversores particulares en España.
Esta plantilla te sirve para llevar el control de tu cartera de inversión en Excel sin mezclar datos sueltos ni perder el hilo de la rentabilidad. Verás aportaciones, valor actual, peso por activo y evolución de cada posición en una sola hoja.
La plantilla está pensada para un inversor particular en España que quiere ordenar fondos indexados, ETFs o acciones y revisar si su cartera sigue el reparto objetivo. También te ayuda a sacar métricas útiles como plusvalías, rentabilidad acumulada y concentración por activo.
Las principales ventajas de esta plantilla de Excel
- Controlas tu cartera en una sola vista y reduces errores de seguimiento entre bróker, banco y Excel.
- Ves la rentabilidad real por posición, no solo el saldo total de la cuenta.
- Detectas sobreponderaciones antes de que una posición se coma más del 20% o 30% de tu cartera.
- Separar aportaciones y valoración te permite medir mejor el efecto del interés compuesto.
- Te facilita revisar si conviene rebalancear con nuevas aportaciones en lugar de vender y pagar impuestos.
- Te sirve para comparar fondos, ETFs y acciones con el mismo criterio numérico.
- El resumen visual acelera la revisión mensual: en 5 minutos sabes qué ha subido, qué pesa demasiado y qué falta comprar.
Guía paso a paso
- Abre la hoja Cartera y revisa qué columnas tienes para introducir cada posición. La captura muestra una tabla pensada para meter datos manualmente sin tocar fórmulas.
- Rellena tus activos con nombre, categoría, aportación, valor actual y fecha de compra. Si compras el mismo activo varias veces, usa una línea por operación para no mezclar precios.
- En la hoja Resumen comprueba el peso de cada activo y la distribución global. Así ves si tu cartera está demasiado concentrada en un fondo, una acción o una zona geográfica.
- Consulta Instrucciones antes de modificar colores o columnas. Esa hoja te evita romper fórmulas o borrar referencias de los totales.
- Actualiza la cartera una vez al mes, mejor siempre el mismo día. Con 10 posiciones y una revisión de 15 minutos, te basta para mantener el control.
- Usa el resumen para decidir si aportas a la parte más rezagada o si conviene rebalancear. En carteras de 20.000 €, mover solo un 5% ya son 1.000 € de diferencia.
Funciones incluidas
Cómo usar una cartera de inversión en Excel para controlar tu patrimonio
La hoja Cartera es la base operativa. La captura 1 muestra una tabla simple, pensada para registrar activos uno a uno y no perder el historial de cada compra.
Esto encaja muy bien con un pequeño inversor que compra fondos indexados, ETFs o acciones por tramos. Si aportas 300 € al mes durante 10 años, habrás metido 36.000 € de capital; con una rentabilidad media del 6% anual, el valor final se acerca a 49.600 € por interés compuesto.
Qué controla un autónomo o una familia que invierte
Si tú haces aportaciones mensuales desde tu nómina o desde la tesorería de una pyme, necesitas ver cuánto has puesto y cuánto vale hoy cada posición. Eso es más útil que mirar solo el saldo en el bróker, porque no te dice dónde estás concentrado ni qué activo te está descompensando la cartera.
Qué aporta el resumen frente a mirar el bróker
El resumen te permite agrupar por activo y comprobar pesos, algo clave cuando una posición supera el 25% del total. Si tienes 20.000 € repartidos entre 12.000 € en un fondo global, 5.000 € en un ETF sectorial y 3.000 € en liquidez, ya sabes que el ETF pesa demasiado para una estrategia prudente.
Cuándo te conviene rebalancear
Para la mayoría de particulares, es mejor rebalancear con nuevas aportaciones que vender cada trimestre. Vender 1.000 € con plusvalía puede obligarte a aflorar ganancias y pagar IRPF, mientras que mover 1.000 € de aportación nueva no genera tributación inmediata.
Además, esa plusvalía aflora en la declaración, donde una calculadora de IRPF encaja para estimar el impacto fiscal antes de vender.
Tratamiento fiscal de las plusvalías y el seguimiento para Hacienda
En España, las ganancias patrimoniales de fondos, ETFs y acciones tributan en la base del ahorro del IRPF, con tipos del 19% al 28% en 2026 según el importe acumulado. Eso hace que el control de compras, ventas y valor de adquisición sea importante si quieres saber cuánto beneficio real llevas acumulado.
La cartera en Excel no sustituye a la declaración, pero sí te deja preparar el trabajo para el modelo 100. Si en 2026 vendes acciones con una plusvalía de 2.000 €, el impacto fiscal puede ir desde 380 € al 19% hasta 560 € si esa ganancia se mezcla con tramos superiores del ahorro; por eso conviene llevar el dato limpio desde el principio.
Qué dato fiscal debes guardar en cada operación
Para acciones y ETFs, anota fecha de compra, importe invertido, fecha de venta, valor de transmisión y comisiones. Así puedes aplicar el criterio FIFO fiscal en caso de ventas parciales y calcular bien la ganancia patrimonial.
Por qué la plantilla ayuda con la compensación de pérdidas
Si una posición genera una minusvalía de 800 €, te interesa verla separada del resto para compensarla con futuras plusvalías dentro de los 4 años siguientes. Sin un registro limpio, es fácil perder ese arrastre y tributar de más cuando vendas otro activo con beneficio.
Qué relación tiene con la documentación de la AEAT
La AEAT no te pide la hoja de Excel, pero sí coherencia entre compras, ventas y extractos del bróker. Si el importe de compra no cuadra con la orden real, luego el cálculo fiscal del ahorro se complica y te obliga a rehacer operaciones a mano.
Fallos típicos al registrar una cartera y cómo evitarlos
El error más caro es mezclar aportaciones con revalorización. Si metes 5.000 € y al cabo de un año ves 5.500 €, no has ganado 500 € limpios: parte puede ser nueva aportación, dividendos o una venta previa.
No uses un solo dato para todo
He visto carteras donde el usuario guardaba solo el saldo final y nada más. Con ese método no puedes saber si una posición ha subido un 12% por mercado o si simplemente has seguido comprando 200 € al mes durante 18 meses.
Evita el redondeo agresivo
Si redondeas cada operación a números enteros, a partir de 30 o 40 movimientos empiezan a aparecer desviaciones de varios euros. En una cartera con 25 compras de 199,99 €, redondear a 200 € parece poco, pero ya son 0,25 € por línea y 6,25 € acumulados.
No mezcles divisa y moneda base
Cuando inviertes en dólares y valoras la cartera en euros, el tipo de cambio altera la lectura. Una posición puede subir un 8% en USD y aun así quedar plana en euros si el dólar cae un 7% frente al euro.
Revisa la pestaña de instrucciones
La hoja Instrucciones está para evitar que rompas el formato o borres celdas con fórmula. Si modificas columnas sin criterio, la lectura del resumen pierde sentido y los porcentajes dejan de cuadrar.
Cómo adaptar la plantilla a tu forma de invertir
Si inviertes solo en fondos indexados, puedes simplificar la cartera con menos columnas y centrarte en aportación, valor y peso objetivo. Si además tienes acciones o ETFs, conviene separar categorías para no mezclar una estrategia pasiva con otra más táctica.
Añade tu propio objetivo por clase de activo
Por ejemplo, puedes marcar un 70% renta variable, un 20% renta fija y un 10% liquidez. Si tu cartera vale 30.000 €, eso significa 21.000 €, 6.000 € y 3.000 €; cualquier desviación ya te dice dónde meter la siguiente aportación.
Integra tu control mensual
Si haces seguimiento con una hoja de gastos, enlaza ambas. Así puedes separar el dinero que sale de tu cuenta corriente del capital realmente invertido y entender mejor tu fondo de emergencia frente a tu patrimonio financiero.
Usa el resumen para decidir compras
Cuando una posición se queda corta respecto al objetivo, compra ahí primero. En una cartera de 50.000 €, corregir una desviación del 4% supone mover 2.000 €, y eso suele hacerse mejor con nuevas aportaciones que con ventas innecesarias.
Con ese resumen, el siguiente paso lógico es llevar un control de acciones para ver qué compras siguen por debajo del objetivo y asignar ahí la próxima aportación.
Preguntas frecuentes sobre esta plantilla
Está pensada para inversores particulares en España que quieren controlar fondos indexados, ETFs o acciones sin usar herramientas complejas. También le encaja a quien hace aportaciones periódicas de 100 €, 300 € o 1.000 € y quiere ver si su reparto sigue el objetivo marcado.
Sí. De hecho, una cartera de fondos es de los usos más limpios para esta plantilla, porque puedes registrar aportaciones, valor liquidativo y rentabilidad sin mezclar dividendos ni ventas frecuentes. Si inviertes 250 € al mes, en 8 años habrás aportado 24.000 € y podrás ver si el crecimiento viene de mercado o de nuevas compras.
La forma práctica es separar el capital aportado del valor actual y, si quieres más precisión, incluir fechas de compra para medir la evolución temporal. En Excel puedes usar PROMEDIO, SUMA y porcentajes por posición para ver cuánto has ganado sobre lo invertido y no solo sobre el saldo final.
Sí, porque te obliga a guardar compras, ventas y comisiones de forma ordenada. Eso facilita calcular las plusvalías que irán al IRPF y también las minusvalías que puedes compensar en los 4 años siguientes.
El valor actual te dice cuánto vale hoy la cartera, pero no cuánto has ganado realmente. Si aportaste 15.000 € y ves 16.200 €, tu beneficio bruto es de 1.200 €; sin separar aportaciones, ese dato queda oculto y puedes creer que has ganado más o menos de lo que toca.
Lo razonable es una vez al mes, o después de una compra importante. Con 10 a 20 posiciones, una revisión de 10 a 15 minutos basta para mantener el control del peso por activo, revisar la liquidez disponible y decidir si conviene aportar o esperar.